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Qué ver en Fujian: Guía completa de Xiamen, Quanzhou y las montañas Wuyi.

Cuando se piensa en un viaje al gigante asiático, las rutas más tradicional suelen empezar por Beijing y Shanghái. Viajeros más independientes incluyen también en sus itinerarios ciudades virales como Chongqing y Chengdu. Pocos viajeros conocen la provincia de Fujian en China, un destino fascinante también por derecho propio. Esta ofrece una mezcla de autenticidad, naturaleza exuberante y legado cultural dificil de rechazar. Esta región no solo destaca por ser la cuna del té oolong, sino por ofrecer un contraste único entre la arquitectura colonial, templos que flotan sobre el mar y las enigmáticas estructuras circulares que causan intriga entre quienes no conocen su historia.
Xiamen:

Al llegar a Xiamen Fujian, percibirás de inmediato una atmósfera distinta a la de otras metrópolis chinas. Esta ciudad portuaria seduce con su clima que es agradable incluso en invierno y un entorno donde la limpieza y el aire marino definen el paisaje cotidiano. Un destino altamente recomendado es la isla de Gulangyu, a la cual se puede llegar muy fácilmente tras un breve trayecto en ferry de apenas veinte minutos. Pero, cuidado, en sus calles no se permiten vehículos motorizados así que la mayoría del recorrido tendrá que ser a pie, por un lado, esto te permitirá admirar más a detalle la arquitectura colonial pero por otro lado puede llegar a ser un poco agotador. Uno de sus principales atractivos de la isla es sus pintorescos museos, como lo es el museo del piano, un testimonio de la influencia internacional en esta zona.

Muy cerca del centro, el Templo de Nanputuo se erige como un refugio de paz. Con más de mil años de historia, este recinto de la dinastía Tang es el lugar donde podrás observar la devoción local mientras recorres sus jardines. Si buscas profundizar en la historia y tradición local, los Tulou de Fujian son una parada obligatoria. Aunque se ubican técnicamente en la población vecina Zhangzhou, la mayoría de los viajeros optan por partir desde Xiamen para conocer estas colosales viviendas comunales del pueblo Hakka. Estas estructuras circulares de tierra, ocultas entre montañas, representan una forma de vida colectiva que ha resistido el paso de los siglos y que te dejará sin palabras por su ingenio defensivo y social.
Quanzhou:

Continuando hacia el norte, llegarás a Quanzhou, también en Fujian China, un destino que ostenta el título de ser el único punto de partida de la Ruta de la Seda Marítima reconocido por la UNESCO. Se dice que Marco Polo en su momento la describió como la ciudad más próspera del mundo, y por esa prosperidad del pasado y el gran influjo de comercio y culturas que tuvo, hoy posee un encanto nostálgico y una autenticidad difícil de hallar en otros lugares. En la calle Xi o Calle Occidental (西街), que cuenta con más de 1300 años de antigüedad, podrás deleitarte con los sabores más tradicionales de la cocina de Minnan mientras observas la mezcla de casas antiguas y edificios de estilo occidental.

Un punto que difícilmente olvidarás es el Templo Luojia. Esta joya budista parece flotar sobre el océano cuando sube la marea, conectada a tierra firme únicamente por un puente de piedra. Es recomendable consultar los horarios de las mareas para presenciar este fenómeno que convierte al santuario en un paraíso costero. Para completar la inmersión cultural, asistir a una función en el Teatro de Marionetas de Quanzhou te permitirá apreciar un arte con dos milenios de antigüedad, donde los maestros controlan hasta treinta hilos simultáneamente, una habilidad que ha sido protegida como patrimonio inmaterial de la humanidad.
Montañas Wuyi:

Seria un error excluir de un viaje por la provincia de Fujian a las Montañas Wuyi. Este sitio, declarado Patrimonio de la Humanidad, es famoso por su relieve Danxia y por ser un centro espiritual donde convergen el confucianismo, el budismo y el taoísmo. Una de las experiencias más memorables que podrás vivir es el descenso por el río Jiuqu (el Arroyo de las Nueve Curvas) a bordo de una balsa de bambú. A lo largo de sus 62 kilómetros, contemplarás picos escarpados y aguas cristalinas que han inspirado a poetas y pintores durante siglos.

Si prefieres las alturas, subir al Pico Tianyou te recompensará con una de las mejores vistas de la región. Desde sus 410 metros de altitud, observarás cómo las nubes y la niebla rodean los picos vecinos, creando un cuadro natural en movimiento. Para quienes disfrutan de los sonidos de la naturaleza, el área de Huxiaoyan ofrece un fenómeno curioso: al pasar el viento por las cavidades de sus rocas, se produce un sonido similar al rugido de un tigre, otorgándole un aire místico a tu caminata. Integrar estos destinos en tu itinerario te brindará una visión profunda y enriquecedora de una China que, aunque menos transitada por el turismo masivo, guarda los tesoros más valiosos del sureste asiático.
